Review – Kingdom Hearts III

DESARROLLADOR: Square Enix
PUBLISHER: Square Enix
FECHA DE LANZAMIENTO: 25/01/2019
Franquicias exitosas en las que tengamos personajes entrañables hay muchas, solo basta con googlear un poco para completar un cuaderno con una lista de las mismas. Pero al toparnos con Kingdom Hearts podemos hacer un parate porque sin lugar a dudas estamos ante una de las franquicias con la historia más enrevesada a lo largo de sus siete títulos, que se lanzaron estos últimos diez años para distintas plataformas. Y esto no es moco de pavo, es algo grande que daría para escribir una biblia completa con todo el universo que conforma esta enorme y abarcadora franquicia que se tomó el trabajo de hacer congeniar personajes de la saga Final Fantasy con los distintos universos fílmicos de Disney.
La historia
Kingdom Hearts III viene a poner fin a la saga que dio inicio en el primer juego (a no confundir términos, este juego solo cierra el arco que comienza en el primer juego, pero no es el último juego) conocida como “Dark Seeker”. Aunque a no preocuparse que como buen juego de KH cuenta con videos que rememoran todas las aventuras pasadas que tratarán de explicar el quilombo que viene desde hace años, de esta manera no dejando a nadie afuera, aunque quizás una de las primeras críticas que se le puede hacer es que desde que salió la primera entrega que contaba con una narrativa simple y family-friendly, no ha avanzado mucho en este tema. Esto más que nada les resultará desencajado a los infantes que comenzaron jugando la primera entrega y ya han madurado lo suficiente como para poder darse cuenta que el juego hace agua narrativamente, manteniendo el mismo ritmo que la primera entrega, por lo que puede resultar chocante en un principio (hasta el final).

Ojo, no es que sea algo que esté mal hecho, pero en cuanto a historia, se ve demasiado truncada si te gusta ir a jugar sin mucho tutorial o cinemáticas de por medio. Es más que obvio que KH tiene su historia bien definida y lleva obligatoriamente al jugador a apreciar cada renglón de la misma, por lo que no nos resultará raro ver nuestro ritmo de juego pausado por un tutorial (el cual aparece de forma extra diegética en la pantalla y podremos decidir si realizarlo o no) o por las mismas cinemáticas impuestas por el juego. Esto es algo que ya pasa desde el primer juego donde vemos cinemáticas iniciales de más o menos quince minutos sin exagerar, pero lejos de mejorar en este aspecto, empeora mucho más haciendo que quizás estemos jugando diez minutos y leyendo o viendo cinemáticas unos veinte, y esto, por más que me duela, no le aporta a la experiencia KH, solo entorpece el ritmo de juego y demuestra la necesidad intrínseca de los desarrolladores de encajarte una mini película en medio del juego para que entiendas que está pasando y, obviamente, se condice con lo que es el universo Disney, por lo que tampoco es que sea un pecado gravísimo, pero eso prefiero dejarlo para más adelante.
Spoilers desde acá hasta la sección de jugabilidad. Kingdom Hearts III nos introduce nuevamente a Sora, Donald y Goofy intentando recuperar las fuerzas que ha perdido durante la última pelea contra Xehanort, por lo que van a visitar el mundo de Hércules para buscar algo de inspiración, mientras que paralelamente a Mickey y Riku les es encomendada la tarea de buscar a los maestros de la Llave Espada Perdidos, entre ellos Aqua de Kingdom Hearts Birth by Sleep. Luego de recorrer los distintos mundos como los de Frozen, Enredados, Big Hero Six, Toy Story, etc., y luego de muchísimos quilombos de por medio, Sora puede recuperar a los maestros de la llave espada, Lea, Kairi, Riku, Ventus, Aqua y Terra para enfrentarse en la pelea final contra Xehanort, quien tras crear la Llave Espada X (para lo cual sacrifica a Kairi), por fin logra abrir el Kingdom Hearts. Aunque Sora logra entrometerse a último momento y derrota de una vez por todas y para siempre al maestro Xehanort, quien le entrega la Llave Espada X a Sora para que cierre él mismo sin complicaciones la puerta al Kingdom Hearts y todo vuelva a la normalidad, de paso el alma del maestro Eraqus sale del cuerpo de Terra para reencontrarse una vez más con su viejo compañero Xehanort, quien admite su derrota para desvanecerse juntos en el infinito.
Para finalizar, vemos a Sora que decide ir a rescatar a Kairi al otro lado y, si bien lo logra y Kairi aparece en las Islas del Destino, no se sabe qué pasó con Sora, quedando inconcluso y dejando a millones de fanáticos de la serie con la intriga, por lo que queda a la interpretación de la experiencia propia de cada jugador el paradero final del protagonista, aunque siendo sinceros lo más probable es que vuelva porque Sora es Sora, y ya aclararon que van a continuar sacando juegos de la franquicia, por lo que solo queda esperar quién sabe cuántos años para ver qué rumbo tomará la saga.

La jugabilidad
De más está decir que esta vez la jugabilidad está centrada en el apartado visual de los combates y la combinación de los distintos combos, ataques, magias y demás poderes combinables hacen que sea el eje central del juego. Más allá de que, como siempre, la movilidad de los personajes en el entorno a veces se ve entorpecida por los mismos controles ya que no se sabe conectar con los momentos en que no tenemos que pelear con los que sí, debido a que Sora y Cia se moverán demasiado rápido y más de una vez podremos estancarnos por no saber a dónde terminamos por andar a las corridas a ciegas, y como para terminar de embarrarla es menester aclarar que el manejo de la cámara es totalmente frustrante, y estaremos un rato acomodando la misma para poder jugar cómodos, no por torpeza del jugador, sino que es algo que faltó pulir.
La mayoría de las mecánicas anteriores siguen presentes, como la compra y uso de ítems equipables para personalizar a nuestro personaje, de lo que también dependerá la estrategia de combate que vayamos a usar en las peleas. Es de agradecer la cantidad y variedad de ataques finales, ataques vinculados con personajes compañeros, o ataques especiales con personajes que, si bien no aparecen, sí nos van a hacer alguna compañía, como lo es Simba del Rey León y demás personajes que podremos invocar para ayudarnos a pelear.
Se hacen presentes nuevamente la infinidad de mini juegos que mejorarán las estadísticas de nuestros personajes o servirán para obtener algún bonus, o el clásico viaje en naves Gumi entre mundo y mundo que deberemos completar para llegar a los distintos destinos del juego.

Aspecto técnico
De más está decir que este es el mejor KH en cuanto a factura técnica. Es de agradecer que le hayan añadido varios juegos lumínicos dependiendo la zona o el tiempo que haga, así como también la facilidad con la que se pueden enfrentar a la gran cantidad de enemigos en tiempo real sin que haya una caída grande de FPS.
Obvio, no es algo que revolucione a la industria del gaming, pero se nota el empeño que se ha puesto para lograr un producto bien acabado, aunque no sea nada que no se haya ya visto, más sabiendo que estamos hablando del mismo año en el que se estrena Death Stranding o el siguiente al que nos dejó Red Dead Redemption 2.
En el apartado sonoro no hay quejas, siempre es un placer escuchar las composiciones de los KH. La inmersión en cada mundo del universo Disney/Pixar son simplemente espléndidas, donde podemos llegar a sentirnos dentro de cada una de esas películas de nuestra infancia/adolescencia.
El recorrer los escenarios es ambivalente a la hora de la exploración como ya explique antes. Se nota que el juego está enfocado en la acción, pero desconecta demasiado cuando se tiene que mover a los personajes en un ambiente estático en el que no es necesario realizar los ataques. Esto es algo que se implementaba bien en The Last of Us a la hora de conectar a la jugabilidad con la historia y el guión. Hay períodos en los que el ritmo es lento porque solamente nos dedicamos a explorar una zona, pero en los momentos de los enfrentamientos se notaba la diferencia de ritmo, que se tornaba más acelerado, marcando así la diferencia.

Los enfrentamientos, si bien a veces caóticos, no dejan de agradar por las distintas maneras de llevar la acción, ya que para el jugador hay un gran abanico de posibilidades y estrategias para combinar, lo que hace que no resulte aburrido el probar cada táctica antes de resultar repetitiva.
Aunque lo que la pifia demasiado y esto sí hay que decirlo es lo ridículamente fácil que resulta la pelea final. Luego de casi 16 años de espera, con jefes finales que han hecho sacar canas verdes a quienes los enfrentamos, que al final nos den una pelea tan fácil resulta anticlimático, y no se condice con la espectacularidad con la que venían desarrollando todo el juego, y es algo que no se puede perdonar, por más Square Enix y Disney que se hayan esmerado en remarcarlo.
Conclusión
Kingdom Hearts III es cuando menos un juego que me dejó un trago amargo al principio, pero al fin y al cabo terminó por gustarme. Cuenta con una variedad de herramientas jugables centradas en la acción y las sabe implementar, pero a la hora de narrar su historia recurre a las mismas técnicas que hace 15 años, y eso puede resultar chocante. Si sos un fan de hueso gris, es más que recomendable porque logra transmitir todo lo que quiere de la mejor manera con una factura técnica impecable, pero aún así comete pifias que hoy día no son dignas de un estudio tan prestigioso como Square Enix. Luego de tanta espera, luego de tantos títulos, luego de tantos años, cierra de buena manera su primer arco, quizás dejando la puerta abierta a superarse en su próxima entrega.

Redactor, videoreviewer, jugador de TCG y fan de Pokemon.




