Review – Tom Clancy’s Rainbow Six: Siege

DESARROLLADOR: Ubisoft Montreal
PUBLISHER: Ubisoft
FECHA DE LANZAMIENTO: 01/12/2015
Muchos FPS y shooters tácticos actuales, a pesar de darse ese nombre, recompensan mucho más la habilidad individual y los reflejos más que el trabajo en equipo y dichos elementos tácticos. Hablo de juegos como Battlefield o Counter-Strike, en los cuales, incluso trabajando bien en equipo, no se superan los objetivos planteados si no se aprende a disparar. Rainbow Six: Siege lleva lo táctico a otro nivel, que, personalmente, me recuerda a los días de jugar SWAT en los servidores de GameSpy. ¿Quiere decir esto que se puede ganar en el juego sin saber disparar? No necesariamente. Me voy a explicar.
Siege es un FPS táctico distinto a los demás, ya que se centra mucho más en el trabajo en equipo, la cooperación y la comunicación que en la habilidad individual. Eso sí, si no tenés un micrófono, estás en un problema. Vamos gente, es 2016, ya no hay excusa para no tener un micrófono. Pero una buena comunicación es fundamental para conseguir la victoria en todos los aspectos, ya sea sincronizar entradas, señalar enemigos y para no matar a tus compañeros con una explosión. Si, esto último pasa bastante seguido si no se avisa.
Y hablando de las explosiones, el sistema de destrucción fue el punto central de hype del juego, desde los primeros trailers promocionales. Éste sistema permite que cada partida sea casi única, y cada entrada distinta a la anterior. Podés volar paredes, ventanas, pisos y techos para realizar una entrada exitosa.

El sistema de juego multijugador se compone de tres modos: rescate del rehén, desarmar la bomba (o las bombas) y asegurar un contenedor con un arma biológica. Cada uno de estos objetivos se distribuye aleatoriamente en el mapa por cada partida, teniendo que pensar una estrategia distinta cada vez que se juega. El esquema del juego es una partida competitiva de cinco contra cinco en rondas donde los equipos alternan entre atacante y defensor. Los atacantes deben encontrar una manera de entrar y eliminar al equipo defensor o cumplir con el objetivo, y el equipo defensor debe asegurar el lugar donde se encuentra (reforzando puertas/paredes, posicionándose en lugares estratégicos, poniendo trampas, etc.) y protegerse a sí mismos y al objetivo. Todo esto en dos fases, la de planificación y la de acción.
Tanto para los atacantes como para los defensores hay disponible una gran variedad de “agentes” que pueden utilizar en cada partida. Al principio comenzamos con el genérico “recluta”, para el cual podemos elegir una organización (FBI, Spetsnaz, etc.), sus armas y sus “gadgets”. A medida que juguemos partidas, conseguiremos puntos con los que comprar agentes de estas organizaciones (dos de ataque y dos de defensa por cada una) que tienen sus “gadgets únicos” o habilidades especiales. Trampas, granadas especiales, barricadas reforzadas, interferencia eléctrica, y el rotísimo escudo antidisturbios; cada uno de los agentes le da un aspecto único de dificultad y estrategia a las partidas, y si tenemos un equipo podemos crear combinaciones ganadoras, o muy locas por lo menos. También podemos comprar algunas modificaciones para las armas: silenciadores, miras, lásers, linternas, y aspectos personalizados.
También tenemos el modo “Caza del Terrorista”, donde cooperamos con otros jugadores contra la Inteligencia Artificial en las mismas misiones de antes, con mucha más cantidad de enemigos; y los escenarios de entrenamiento, misiones de un jugador que nos enseñan los roles de los atacantes y defensores en los distintos modos, con recompensas por completarlas.

Gráficamente el juego se ve muy bien, aunque a veces tiene unos congelamientos de pantalla extraños, difícil de determinar si es el lag o tu procesador que se está muriendo. Aún así, la mayor parte del tiempo el juego es muy estable incluso con la destrucción, explosiones y muchos jugadores en pantalla. Podemos hacer desde el mismo juego pruebas de fps, tal como en el Shadows of Mordor, algo que personalmente creo que todos los juegos que salen en PC deberían implementar.
En materia de sonido, olvidate de una banda sonora memorable, acá lo que más resalta es el detalle que se le puso al sonido de ambiente, los pasos, los escombros cayendo al lado de tus oídos cuando algo explota en un piso superior, todo es importante para tener una buena estrategia, hasta los momentos de puro silencio y tensión.
¿Lo malo del juego? Un par de cosas. Por lo menos personalmente sentí que este sistema de destrucción, el eje promocional del juego, se siente un poco forzado en todas las partidas, dejando poco lugar al sigilo completo, cosa que algunos jugadores esperaban desde la beta. Disparar efectivamente es muy sencillo, siendo que las armas tienen poco retroceso y que los modelos dentro del juego son bastante grandes. Muchas veces vas a estar gritando un “¿cómo me mató?” viendo en la killcam (cámara de muerte) posiciones y disparos bastante absurdos. Y Uplay está forzado en el juego, por lo que los tiempos de espera entre partidas se hacen casi eternos, entre otros problemas de la plataforma.
A pesar de todo esto, Rainbow Six: Siege es un muy buen FPS táctico en el cual es necesario plantearse y replantearse las bases del trabajo en equipo, a diferencia de ser bueno disparando. Es ideal sobre todo si se juega con varios amigos, pero no vale los descomunales 60 dólares que cuesta.

Gracias a Ubisoft por la clave de reseña.
Editor, productor, responsable operativo interino.
