Gamer no irónicamente pone plata de su bolsillo para comprar un juego de One Piece

El joven Thomas Lacalle planeaba pasar sus vacaciones de forma placentera en su casa en Pozo del Mortero, Formosa. Lo que no sabía es que le esperaba una experiencia que le cambiaría la vida para siempre.
El lunes pasado el muchacho de apenas 18 años se decidió a usar su dinero, dignamente ganado cortando el pasto de las casas de los vecinos, para comprar un juego de video. Era su sueño adquirir un juego completamente por sus propios medios, puesto que históricamente su padre se encargó de los gastos siempre y cuando él pudiera elegir el juego en cuestión.
Es entonces que, harto de que su progenitor le haya dado los peores juegos del mercado a lo largo de los años (según pudo investigar Multicrap se trataría de fiascos como Final Fantasy VI, The Legend of Zelda: Ocarina of Time, Super Street Fighter II, Need For Speed: Underground, y Metal Gear Solid 3), Thomas ponderó durante mucho tiempo qué juego seréa el primero que ingresaría a su colección con su completo aval. Él sabia que tenía que elegir una obra maestra, una pieza fundamental en la historia del “gaming”.
Thomas eligió un jueguito de One Piece.
“Yo estaba acá muy tranquilo con mi casa de videojuegos, vendiendo el FIFA 13, el PES Clausura 2008, las cosas que le gustan a los nenes. Se venden muy bien los jueguitos acá” nos comenta Rubén Diez, dueño y único empleado en “Lojue Guito”, la única tienda de videojuegos en Formosa. “Entonces viene el nene este y me dice que si tengo el jueguito de Juan Pis. Yo no sabia ni de lo que me hablaba pero me mostró en su Motorola una foto y dije mmm esto lo vi en algún lado. Me puse a buscar en el lugar más recóndito del local, en la última caja, y ahí estaba. Se lo acerqué después de desempolvarlo. Le pregunté si estaba seguro que era este el juego que quería. ‘Si, es el que siempre quise’ me dijo el pibe. Estaba tan iluminada su carita que no me animé a cobrarle un peso. Pobre pibe la vergüenza que debe sentir el padre. Si le cobraba le estaba robando.”
Cuando Thomas llegó a su casa y le comentó a su padre las buenas nuevas, este lo recibió como todos lo haríamos. Con un fuerte y cálido patadón en el ocote.
Inmediatamente Thomas se vio obligado a irse de su casa, pero ningún amiguito lo quería recibir para jugar al One Piece: Pirate Warriors. Todos lo discriminaban y señalaban, y le gritaban “¡Otaco virgo hijo de puta pegate una ducha!“.
“Cuando me enteré de lo que hizo mi nene, digo, Thomas, me pegó muy fuerte“, nos cuenta su padre. “Estuve durante días despertándome de madrugada y abriendo el segundo cajón de la mesita de luz, mirando la .38 y contemplando el suicidio. Que pendejo hijo de puta, uno hace todo para criarlos bien y este se compra un juego de One Piece. Ni siquiera uno de Yu Yu Hakusho… Por suerte lo que pasó a los pocos días me devolvió la paz. Ahora estoy realmente feliz, como nunca antes en mi vida.”
El cuerpo de Thomas fue encontrado sin vida, atragantado con la caja del One Piece: Pirate Warriors, con 3 heridas de bala en la cabeza, varios golpes y laceraciones en el cuerpo, todo meado, y tenia escrito con marcador en la frente “NO SE PUEDE SER TAN PELOTUDO HERMANO”.
Las autoridades dictaminaron la muerte como un suicidio.
Bien muerto el pelotudo ese.
Nací con un joystick en mis manos. Periosida lvl 30+ en mi segundo reset en medios reconocidos como Soretes Geeks, Incogibles y bajajueguitosdeterror.com. Creador del stream Horario de fichines. Cuphead es el mejor juego de la historia.
